lunes, 17 de agosto de 2009

Un día de agosto en la isla


Como cuando me voy a dormir no tengo la precaución de cerrar las persianas y como aquí amanece tan pronto, la luz me despierta muy temprano. Yo no tengo ese tipo de precauciones, me da igual dormir con las persianas cerradas o abiertas, y la luz del amanecer en la isla me encanta. Es muy pronto, cojo mi ipod, pongo música, me doy la vuelta y sigo durmiendo ...
Cuando ya no quiero o necesito dormir más, me levanto. Salgo a la terraza, cuento los barcos fondeados delante de casa, es agosto, hay muchos, algunos son muy bonitos. Intento adivinar de dónde sopla el viento, pero nunca se me dieron bien ese tipo de cosas, y eso que pasé casi todos los julios de mi infancia y mi más tierna juventud alrededor de un fuego de campamento y cruzando el río (que ahora que lo pienso no sé como se llama) colgada de una tirolina, y tenía un uniforme parecido al de los boy scouts, pero se conoce que no aprendí del todo bien a ser una pequeña exploradora, y es que yo era la de la guitarra, la que cantaba canciones de los Beatles con acento perfecto en las noches de lunabrillante. El caso es que también me da igual si el viento es del norte o del sur. Ya dije que casi todo me da igual.
Me visto. No hay cosa más fácil que vestirse en Menorca, cualquier cosa vale, siempre hace calor y siempre estás guapo, cualquier vestido favorece siempre que sea cómodo. Me voy a desayunar al Imperi. Es agosto, y pillar mesa en la terraza del Imperi no es fácil, pero yo he desarrollado una técnica para el mes de agosto, llego en la bici, la ato a una farola enfrente de Correos y me acerco a la terraza, busco una mesa ocupada por un chico guapo (da igual que esté desayunando con su novia, con sus amigos, con su perro o solo consigo mismo), me acerco y le digo "perdona, cuando te vayas te importaria avisarme y dejarme la mesa, no te estoy presionando, yo estaré sentada ahí, en ese escalón al lado de la casa de la capellana, me da igual que sea dentro de cinco minutos o de una hora, porque sabes qué, yo ultimamente tengo mucha paciencia, y hoy me apetece desayunar tranquilamente en esta mesa, gracias". Ya está, mesa conseguida.
Una vez sentada en la mesa pasará un rato hasta que me atiendan porque en la isla todo va un poco más lento de lo normal, pero me da igual, porque como tengo mucha paciencia. Mi camarera/ingeniero favorita, la que se dirige a mí por mi nombre y sonríe mucho vendrá en un momentito, mientras tanto leo la prensa, leo lo que ha escrito mi hermano, y miro a la gente que pasa por la plaza del Borne. Desayuno cafeconleche, pastillas y unzumodenarnjanonaturalconmuchohieloporfavor.
Cuando me aburro de estar sentada allí me voy a dar una vuelta por el pueblo, me gusta pasear por Ciutadella, me encuentro con fulanito, con zutanita, deu, deu, que tal estás? mol bé ! Me vuelvo a casa en bici y me tiro junto a la piscina, después vamos a buscar a Rubén al periódico y nos tomamos una cerveza en la plaza del mercado, pensamos qué y dónde comemos, comemos y nos vamos a la playa, en agosto no se pude ir a cualquier playa, pero yo sí sé dónde ir en agosto. Y pasamos la tarde en la playa, y anochece en la playa, y volvemos acasa y nos duchamos y nos vamos a cenar, y tomamos unas copas (es decir, toman unas copas), y estoy muy cansada, y vosotros haced lo que queráis, yo me voy a dormir, y como no tengo la precaución de cerrar las persianas verdes que tanto me gustan, pues mañana me despertaré cuando amanezca y pondré música y me volveré a dormir, y me levantaré, saldré a la terraza, contaré los barcos fondeados ...
Me gusta pasar el tiempo en la isla ... dentro de unos días vuelvo

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